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Noticia

El Corcovado: una comunidad campesina entre la guerra y el olvido estatal

La Misión Internacional de Verificación: Territorios en Resistencia tuvo como objetivo visibilizar los casos de las comunidades de la Asociación de Parceleros Desplazados del Corcovado (APADECOR) en Colombia y Kimsacocha y Río Blanco en Ecuador. La misión se desarrolló en Colombia del 25 al 28 de junio de 2018, y del 29 de junio al 4 de julio en Ecuador.

 

Caso El Corcovado

El Corcovado es el nombre de una finca ubicada en el corregimiento de Tacuyalta, municipio de Achí, departamento de Bolívar en área que corresponde a la subregión de La Mojana. Allí se ubican veintiocho familias que desde los años setentas han ocupado y trabajado esas tierras con una actividad agropecuaria dirigida a la autosubsistencia, y que han persistido y permanecido en el territorio a pesar de haber sufrido varios desplazamientos forzados y de estar en una zona de alto impacto del aun latente conflicto armado.

Las familias están organizadas en la Asociación de Parceleros Desplazados del Corcovado (APADECOR) y actualmente luchan por la realización del DHANA, que está estrechamente relacionada con el reconocimiento del derecho a la tierra y la titulación de la misma.

El informe presenta un contexto general sobre la situación del derecho a la alimentación y nutrición adecuadas (en adelante: DHANA); posteriormente un contexto nacional y, en seguida, una descripción detallada del caso y las actividades desarrolladas durante la misión, caracterizando la situación del DHANA y de otros derechos relacionados para la comunidad el Corcovado. El texto finaliza presentando unas conclusiones y recomendaciones dirigidas a instituciones públicas, a organizaciones no gubernamentales y a la misma comunidad, con el objetivo de aportar al planteamiento de acciones que contribuyan al mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad del Corcovado.

A pesar de vivir en un histórico abandono estatal que ha significado la violación sistemática y masiva de varios derechos humanos: tierra, agua, salud, educación, medio ambiente, derecho a defender los derechos, el derecho a la vida e integridad personal y el DHANA, la comunidad del Corcovado ha logrado garantizar autónomamente el acceso a alimentos básicos en condiciones de autoproducción y gestión del territorio y de sus recursos naturales. No obstante, hay problemas con la calidad nutricional de los alimentos, derivados de factores como el uso de agroquímicos en el proceso productivo, la contaminación de las fuentes de agua y la salazón de algunos alimentos.

En la comunidad del Corcovado hay víctimas del conflicto armado, que como tales en el marco de los procesos de justicia transicional que el país ha iniciado, deberían estar avanzando en la satisfacción de sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación integral, sin embargo, hay muy pocos avances en esa materia.

El Estado colombiano no ha adoptado medidas para proteger a la comunidad de la presencia y actuaciones de actores armados en su territorio o territorios colindantes, lo cual tiene unas graves consecuencias sobre la tranquilidad y seguridad de las familias que la integran, así como sobre las y los líderes.Leer más »El Corcovado: una comunidad campesina entre la guerra y el olvido estatal

¿Es hora de SOFIN basado en los derechos humanos?

Antes de las negociaciones de este año en el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, FIAN Internacional emite una evaluación crítica del Estado de la Inseguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2018 (SOFIN).

El SOFIN de 2018 se lanzó en septiembre con la noticia de que en 2017, 821 millones de personas padecían subnutrición, un aumento de 784 millones en 2015 y un aumento proyectado en 2018. El informe refleja que estamos muy lejos de alcanzar el objetivo. El ambicioso objetivo de acabar con el hambre y la malnutrición para 2030, como se establece en los ODS.

Los autores del informe SOFIN se apresuran a señalar los factores que contribuyen a estas tasas en aumento: el conflicto y el cambio climático. Sin embargo, no abordan las causas fundamentales del hambre y la desnutrición y reconocen el fracaso de las soluciones y políticas públicas que abordan de manera significativa, e incluyen, a los más afectados.

En opinión de FIAN Internacional, el aumento del hambre global no se está produciendo dentro de un vacío. El mundo continúa siendo testigo de una regresión en los compromisos de derechos humanos en los niveles internacional, regional y nacional, y el hecho de que los gobiernos no aborden plenamente los problemas de responsabilidad.

“El cambio climático y los conflictos, que exacerban el hambre y tienen un impacto peor en las personas más pobres y marginadas, se deben a un flagrante desprecio de los derechos humanos y al acceso desigual a los recursos. Es necesario volver a examinar un sistema alimentario “La comida con fines de lucro triunfa sobre los derechos humanos y la desigualdad global está aumentando rápidamente. El SOFIN es una contribución importante al discurso mundial sobre seguridad alimentaria, pero no crea un análisis y recomendaciones que conduzcan a una disminución del hambre mundial”, dice el análisis.

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