FIAN Colombia denuncia, en el marco de la sesión de Naciones Unidas sobre transnacionales y DDHH, los impactos nocivos del consumo de comestibles ultraprocesados en la salud de niñas, niños y adolescentes en Colombia.

FIAN Colombia, parte de FIAN Internacional, organización defensora del derecho a la alimentación presentó hoy en una mesa de trabajo paralela a la “Tercera sesión del Grupo de Trabajo Intergubernamental de Composición Abierta de las Naciones Unidas sobre empresas transnacionales y otras empresas en materia de derechos humanos”, los impactos negativos de la publicidad de comestibles ultraprocesados dirigida contra niñas, niños y adolescentes de Colombia, así como los obstáculos y retos a la hora de exigir que el Estado adopte medidas para su regulación.

“La no regulación efectiva de la publicidad de productos comestibles ultraprocesados, dirigida contra niñas, niños y adolescentes, constituye una seria violación de los derechos humanos a la alimentación y a la salud por parte del estado colombiano”, señala Juan Carlos Morales, director Ejecutivo de FIAN Colombia.

La sesión, que concluye el prvincuante que obligue a as empresas a rendir cuentas por sus actividades de Colombia.as, niños y adolescentes de Colombia, ue heóximo 27 de octubre y tiene lugar en la sede de Naciones Unidas (Ginebra), cuenta con una fuerte presencia de la sociedad civil. Como parte de una Alianza Global, esta organizaciones exigen en la ONU la adopción de un tratado vinculante que obligue a las empresas transnacionales, entre otras cosas, a rendir cuentas por sus vulneraciones a los derechos humanos y crímenes económicos, sociales y medioambientales.

“El estado debe vigilar y regular las acciones de las empresas transnacionales y nacionales involucradas en esos abusos a los derechos humanos. La sociedad colombiana no puede seguir tolerando que el enriquecimiento de algunos se haga a costa de la alimentación adecuada, la salud, la dignidad y el futuro de las niñas, niños y adolescentes del país. Este tratado es importante para terminar con la impunidad de algunas empresas, entre ellas las del sector alimentario involucradas con violaciones de los derechos humanos”, concluye Morales.