Colombia debe volver a descubrir la dinámica del campo y generar identidad a través de su soberanía alimentaria tras conflicto de décadas, según analista.

[vc_row][vc_column width=”1/6″][/vc_column][vc_column width=”2/3″][porto_image_frame type=”hover-style” image_id=”1211″ title=”ENTREVISTA”][/porto_image_frame][vc_column_text][cresta-social-share][/vc_column_text][vc_empty_space height=”5px”][/vc_column][vc_column width=”1/6″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/6″][/vc_column][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]Según el Centro de Recursos de Análisis para el Conflicto (CERAC), el campo colombiano ha sido el escenario por más de 50 años de un conflicto armado originado en una lucha social que germina en la pobreza, la corrupción, la proliferación de economías ilícitas y el abandono histórico de la institucionalidad en el área rural, entre otras causas y que ha dejado más de 220.000 víctimas, según cifras estatales.

Actualmente, en el inicio de la implementación del acuerdo de paz firmado el año pasado entre la guerrilla de las FARC y el Gobierno, las comunidades campesinas y los grupos étnicos del país recuerdan, a través de denuncias hechas por sus líderes sociales, que el área rural aún sigue siendo escenario de despojo, de miedos, de violencia y de violaciones a derechos humanos elementales como el derecho a la tierra, el derecho a una alimentación y nutrición adecuadas y el derecho a un vida digna y que estas nuevas vulneraciones afectan el posible escenario de la reparación de las víctimas.

Entrevista a Juan Felipe García, director del Área de Víctimas del CITPAX (Observatorio de Justicia Transicional de Colombia) y profesor de la Universidad Javeriana en Bogotá.

FIAN Colombia- ¿Qué tanto ha afectado la guerra al campo colombiano, a la soberanía alimentaria de los pueblos y cómo se plantea reparar a sus integrantes?

JG: Gran parte de los acuerdos de la Habana se construyeron con un enfoque territorial dado que el punto de partida que tuvieron tanto el Gobierno como las FARC es que la guerra colombiana se llevó a cabo en el campo y en ese sentido los principales afectados son los campesinos, sus sistemas alimentarios, sus formas de producción tradicional de subsistencia alimentaria, así, el punto 1 del acuerdo de paz plantea una reforma rural que tienen como objetivo finalmente recuperar esos territorios para la vida de quienes aún habitan ahí y trabajar en una reparación que tenga que ver directamente con la reconstrucción de la soberanía alimentaria. El debate estuvo sobre la mesa y fue generado por asociaciones de víctimas y asociaciones de campesinos quienes recordaron que esos procesos de reparación se deben reincorporar en el ordenamiento jurídico colombiano y la declaración universal de los derechos de los campesinos.

FIAN Colombia- ¿Cómo influyen acuerdos comerciales como EL TLC en el resurgimiento y fortalecimiento del campo colombiano tras la implementación del acuerdo de paz?

Hay una aspiración de la ciudadanía y es que el estado produzca políticas publicas coherentes pero lamentablemente en la realidad no hay ningún estado en ningúna parte de mundo donde eso exista ya que el estado está compuesto por funcionarios que hacen política y como tal tiene distintos ritmos, intereses, tiempos y direcciones.

Lo que se espera con el acuerdo de paz es que haya una activación de la vida campesina y de sus lógicas en los territorios y creo que hay una voluntad genuina para producir esas garantías, sin embargo, eso sin duda alguna choca con las políticas públicas de comercio internacional. En ese sentido es allí donde cobra una total relevancia de que los grupos sociales campesinos deberían participar en el diseño de las políticas públicas como está planteado en el acuerdo de paz. Se espera que se active la política comunitaria y de esta forma balancear las políticas existentes con las necesidades reales de la vida en el campo.

Algo importante para recordar es que si hay incumplimiento de esos acuerdos puede haber demandas internacionales que puede ser millonarias si el estado no quiere atender pero debo decir también que los tlc están firmados y es con el fenómeno de la reactivación de la política en el campo donde se empezará a hacer un real contrapeso, si esa participación política campesina empieza a crecer, si es protegida, si tiene una garantía de seguridad se pueden lograr crear políticas que no sólo atiendan intereses económicos sino una verdadera reactivación del campo y cumplimiento de los derechos humanos.

FIAN Colombia- ¿Qué vectores pone en riesgo la soberanía alimentaria en Colombia?

Los vectores reales políticos que están acaparando tierras para construir grandes territorios para expansión de agroindustria, la minería, el narcotráfico, todos esos vectores y agentes que se benefician de eso y que tratan de construir una economía en torno a ese modelo de explotación del suelo existe en Colombia y pone en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de los grupos sociales que viven en el campo- El no poner límite es permitir que se devoren el campo y también que no haya un contrapeso político ni jurídico a ese tipo de intervenciones. Si los acuerdos de paz fracasan en la construcción de límites, la paz en ese sentido fracasa.

FIAN Colombia- ¿Cómo crear escenarios de reconciliación no sólo entre la Colombia urbana y la rural sino entre las múltiples capas de lo local?

El campesino en Colombia está absolutamente estigmatizado, es decir, el país necesita volver a comprender y dimensionar la dinámica del campo y se debe hacer una reparación simbólica frente a la dignificación de la vida en el campo y del campesino en Colombia. Desde los años 70 se ha construido una estigmatización muy fuerte al habitante del campo sobretodo acusándolo de ser poco productivo, de ser obstáculo para el desarrollo y finalmente el estar vinculado al movimiento guerrillero.
Todos esos estigmas en Colombia deben ser desmontados con reparación simbólica muy profunda y se debe lograr comunicando la importancia de la vida en el campo, comunicando la importancia de tener soberanía alimentaria para tener una nación, no hay país europeo que no haya construido la identidad nacional después de la segunda guerra mundial en torno a la vida campesina y la importancia de tener una soberanía alimentaria. Colombia debe volver a descubrir la dinámica del campo y generar identidad a través de su soberanía alimentaria para construir nación tras el conflicto armado.

Lizza Torres Salazar[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/6″][/vc_column][/vc_row]